






Información:
Año: 2019
Locación: Gonnet, Buenos Aires, Argentina
Proyecto:Jerónimo Bailat, Tomás Guerrini, Manuel Marcos, Felipe Vallina
Visualización: Agustín Fiorito Arquitecto
El bosque funciona como una pintura itinerante continua. El patio se reconoce a partir de la domesticación y el control de ciertos espacios de expansión. La casa actúa como intermediaria entre esa vegetación silvestre y el patio trasero doméstico, realzando las cualidades de las tres instancias desde el interior hacia el exterior y viceversa. Esta vivienda está situada en un barrio periférico cercano a la Ciudad de Buenos Aires, sobre una lote de frondosa arboleda y junto a un pequeño arroyo, lo que le confiere una relación directa con la naturaleza circundante. Teniendo esto en cuenta, el proyecto se desarrolla a partir de dos directrices principales. Por un lado, la estrategia para el terreno. Con el fin de conservar la diversa arboleda donde se encuentra la casa, el sector cubierto se ubica desplazado hacia la calle. De esta manera, se genera una interrelación constante de tres instancias, que terminan configurando todo el proyecto: el bosque, la casa y el patio. Por el otro, la contradicción programática. Los usuarios comparten la necesidad de tener una vivienda que fuera lo suficientemente pequeña para que vivieran dos personas, pero que al mismo tiempo tuviera la capacidad de generar espacios amplios. Por eso se propone una vivienda modular y expansiva, con la posibilidad de independizar diferentes sectores del proyecto según las necesidades de uso. El resultado final equilibra la escala doméstica con la amplitud del paisaje. Es una vivienda contenida en su volumen pero generosa en sus relaciones, capaz de adaptarse a las transformaciones de quienes la habitan sin perder su diálogo constante con la naturaleza que la rodea.